Según informó el diario rosarino La Capital, el N° 5 del ránking mundial fue sorprendido en el interior del vestuario por los barras, quienes le exigieron "alguna colaboración", como raquetas, remeras o lo que el tenista "considere necesario".
De acuerdo a la nota periodística, se vivió un momento de tensión y no sólo Juan Martín del Potro entregó una remera sino que, además, "alguien de la organización habría metido la mano en la billetera y entregado algo de dinero para que los hombres en cuestión despejaran la zona cuanto antes".
Enterado del hecho, el presidente de Newell's, Guillermo Llorente, se acercó hasta donde estaba el ganador del US Open 2009 y reciente finalista del torneo de Maestros de Londres, para pedir las disculpas pertinentes en nombre de la institución rosarina.
De todas formas, desde el entorno del jugador se filtró cierto malestar y hasta un aviso de del Potro de "no volver más" a Rosario.
Fuente: espndeportes.com